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Nunca
olvidaré tu carita al nacer. Ya sonreías,
ya veías la vida de una manera diferente y especial.
Desde pequeña irradiabas alegría, cada espacio
en donde te encontrabas se llenaba de luz y color. Siempre
sonriente, siempre atenta a los deseos de los demás. |
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Te
vas a dormir sonriendo y por las mañanas despiertas nuevamente
dichosa de abrir tus ojitos a un nuevo día. Tus ojos abiertos
llenos de vida y esos hermosos hoyuelos que aparecen cuando te
ríes. Irradias amor y bondad por cada uno de tus poros.
Tu
gran sensibilidad, me asombra y a la vez me preocupa por la rudeza
del mundo en que vivimos. Eres tan bondadosa y tan noble, que
a veces parecieras ser de otro mundo.
Me
siento afortunada al tenerte como hija. Adoro tu sonrisa, cuando
te ríes de las locuras de algunos de los que te rodean;
la expresión de tus ojos cuando reflejan tus emociones,
tu inquietud cuando necesitas sortear algún obstáculo.
Tus
ojitos irradian toda la bondad y alegría de tu corazón,
nunca cambies mi niña, aún cuando el mundo sea diferente.
Sigue siendo esa pequeña que ve la viada con los ojos del
amor. Sigue caminando con la misma delicadeza por esta vida aunque
el camino sea pedregoso.
Estoy
orgullosa de ti y de aquella niña en la que te has convertido.
...Tu
mamá |